Begoña Iglesias Gaspar
A lo largo de su vida scout, sin duda, cada uno encuentra diferentes
referentes que son un empuje
en los momentos en los que se debilita el ánimo o en los que se necesita que se
le recuerden las razones por las que se deben seguir afianzando los eslabones de
la cadena del servicio scout; iniciada hace ya más de cien años. Nosotros, no hemos tenido que ir muy
lejos para hallar uno de los mejores ejemplos de entrega y abnegación en
nuestra trayectoria de grupo, porque hemos tenido la suerte de encontrarlo a la
puerta de nuestra casa.
15.12.2009
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Colindando con nuestro antiguo local se encuentra la
Casa familiar de acogida de la Congregación de los Hermanos franciscanos de Cruz
Blanca de Cáceres. Así como a
andar, se aprende andando. A servir, se aprende sirviendo. A amar, se aprende amando. Y a ser
scout, se aprende viviendo los valores scouts. El contacto directo con el más débil, sin duda, nos humaniza
y ensancha nuestras miras para abrir la ventana de la solidaridad de nuestro
corazón. Decimos en nuestra
Promesa “Hacer cuanto de mí dependa
para cumplir mis deberes con Dios o “mis creencias”, y con mi país; ayudar al
prójimo en toda circunstancia y cumplir fielmente la Ley Scout”… ¿cuánto
depende de ti? ¿Qué haces tú para dejar este mundo mejor de cómo lo encuentras?
Solo tres hermanos con ayuda de personal técnico y voluntario llevan adelante
la única casa-residencia de Cáceres que acoge a discapacitados profundos. Unas 30 personas, 30 seres humanos, que
presentan una discapacidad mental superior al 65% y que conforman la gran
familia de estos hermanos. Su
discapacidad, en muchas ocasiones, afecta a su capacidad de habla, pero, todos
presentan un mismo denominador común, y es que, afortunadamente, mantienen
intacta su capacidad para sentir y reconocer el amor que nace y se le ofrece
cada día. Si tiene valor y puede
cambiar el mundo una sola Promesa, un solo sueño, una sola Buena Acción diaria…
¿cuánto vale regalar una vida al servicio de alguien más débil; de alguien que
no sabe o no puede defender sus derechos? El amor es la fuente más limpia para
cambiar el mundo; su mundo; nuestro mundo… ¿se puede dar más? ¿Quién puede
dudar de que el proyecto de vida de los hermanos de esta Congregación no es un
ejemplo de los valores implícitos en la Ley y la Promesa scouts: confianza,
lealtad, servicio, hermandad, respeto, optimismo, austeridad, coherencia, pureza,
abnegación…? Gracias a ellos, los
acogidos desarrollan una vida normalizada donde son protagonistas de su
historia, al margen de sus limitaciones; donde todas sus necesidades están
cubiertas, y donde se les aporta el cariño y la paz necesarios para vivir y
dormir tranquilos; con la seguridad de que, al día siguiente, hallarán la misma
atención, amor y cuidados con los que se fueron a descansar el día anterior.
En nombre de los Scouts de Extremadura, os doy las
gracias por servir desde el silencio, por ver a un hermano -como San Francisco,
patrón de los lobatos- en el rostro del más desamparado, y, sobre todo, ahora,
que en la actualidad, ¡por fin!, ya empieza a haber una conciencia social para
dignificar la muerte y se ofrecen unos cuidados paliativos basados en el amor
para hacer más llevadero el dolor físico y psicológico del enfermo terminal; Ahora,
que se da a elegir legalmente el nacimiento o no de un ser humano que presenta
alguna discapacidad específica; sobre todo, os agradezco, que vosotros luchéis por
dignificar la vida de este colectivo. Cuánto podéis decir, vosotros, de la
riqueza de vuestra experiencia vital con ellos, de su evolución personal, de su
capacidad de amar y de las enseñanzas que, sin pretenderlo, transmiten cada día.
Nuestro reconocimiento a vuestro servicio abnegado y
altruista…
“GRACIAS POR ESTAR SIEMPRE
LISTOS” ¡¡¡Paz y Bien!!!
25.09.2010