La XX Jornada Mundial nos ha colocado a los Jóvenes en los nuevos retos que nos esperan en este siglo XXI. Tras Juan Pablo II, ha sido Benedicto XVI quien nos ha indicado que el camino de Jesucristo es la senda por la que todos podemos salvarnos y darnos (como los Reyes Magos) a nosotros mismos.
Os invitamos a leer los mensajes, catequesis y discursos de estos días... ¡Merece la pena!
Una foto en el campo-scout de Dusseldorf con Scouts de Sicilia...
Una bella cruz realizada con cuerdas, a modo de PH campamental, con las torres de la ciudad de Dusseldorf al fondo.
Durante el viaje tuvimos tiempo de parar a "avituallarnos" y descansar del autobús. En la foto, en tierras Belgas...
El campo de Marienfeld estaba lleno de gente deseosa de manifestar su fe en Cristo y su esperanza en la humanidad. Jóvenes de los cinco continentes esperaban con alegría las palabras del Papa.
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En París recordamos nuestro viaje de 1998, y nos dio tiempo a conocer nuevos lugares de esta bella ciudad...
La espera en la orilla del Rin estuvo amenizada por bailes, danzas, animaciones de todos los países, al más puro estilo scout...
Todas las mañanas, tras la oración, los actos programados nos iban preparando espiritualmente para el gran momento: el encuentro con el Papa. En la foto, nuestro obispo, don Ciriaco, celebra la Eucaristía en la iglesia de Santa Edith Stein. El día 19 tuvimos la oportunidad de charlar con la hermana Glenda, cantante católica y compositora de actualidad... le invitamos a volver a Cáceres como ya hizo hace dos años, a impartir un curso de música y espiritualidad. Foto de las diócesis de Plasencia, Coria-Cáceres y Mérida-Badajoz: Todos juntos peregrinamos desde Extremadura hasta una de las metas, la catedral de Colonia (al fondo).
ENLACES
Palabras de Benedicto XVI en la orilla del Rin, en la fiesta de acogida
Palabras de Benedicto XVI en su visita a la sinagoga de Colonia
Palabras de Benedicto XVI en la Vigilia con los jóvenes, en Marienfield
Palabras de Benedicto XVI en la Misa con los jóvenes, en Marienfeld
Palabras de Benedicto XVI en el rezo del Ángelus, en Marienfeld
Palabras de Benedicto XVI en la audiencia general tras el viaje
Página oficial de la XX Jornada Mundial de la Juventud
Fotos de la XX Jornada Mundial de la Juventud
Sant Yago en Cuatro Vientos con Juan Pablo II
Mensaje de Juan Pablo II a los Scouts
MENSAJE DE JUAN PABLO II A LOS SCOUTS
Siguiendo el ejemplo de mis predecesores, que en muchas ocasiones elogiaron los nobles propósitos de vuestro movimiento y sus logros a escala mundial, desde que lord Baden Powell lo fundó hace ya más de ochenta años, os expreso mi consideración personal por el movimiento scout como una magnífica experiencia educativa y una forma de empeño social y religioso. Me alegra saber que hoy más de dieciséis millones de jóvenes de todas las razas, religiones y culturas, participan en las actividades de vuestro movimiento.
En la coyuntura política y en las circunstancias sociales actuales estáis descubriendo nuevas oportunidades para una presencia renovada de vuestra organización en los países de Europa central y oriental. Estáis realizando igualmente notables progresos en Asia, África y América Latina, mientras que vuestro movimiento sigue atrayendo a jóvenes en los países donde tradicionalmente ha sido siempre fuerte
Al congratularme con vosotros por la dedicación y el dinamismo con los cuales servís a esta causa, deseo alentaros a seguir sosteniendo los elevados ideales y los estimulantes programas de desarrollo personal, de hermandad, fraternidad y servicio que hace que vuestro movimiento sea tan atrayente para la juventud.
El fin de vuestro movimiento , es ante todo, la educación. Sus miembros lo experimentan como un crecimiento en la madurez personal y en la responsabilidad social. Aprenden a asumir su lugar en la vida mediante la dimensión profunda del compromiso por el bien común. Cultivan el deseo ferviente de construir la cultura de la buena voluntad, conocen la apertura y la armonía en las relaciones humanas, el respeto por el ambiente y la aceptación del deber, incluyendo el más fundamental de todos: el amor hacia el Creador y la obediencia a su voluntad.
Vuestro movimiento es capaz de ayudar a millones de jóvenes, muchachos y muchachas, a fin de que trabajen por la civilización de "ser', en contraste con la civilización del "tener", que está produciendo en numerosas sociedades tantas manifestaciones alarmantes de egoísmo, frustración y desesperanza, e incluso de violencia , como un camino de vida.
El verdadero valor de vuestro movimiento estriba en la transmisión de un humanismo que se expresa en la rectitud del juicio. la fuerza del carácter, la delicadeza del espíritu y la perseverancia en pos de la verdad y el bien. Ciertamente el éxito de vuestro método tiene mucho que ver con el camino que los jóvenes han emprendido para descubrir por ellos mismos esas cualidades, mediante actividades adecuadas a su edad. El estilo espontáneo y abierto de vuestras actividades en el interior de una estructura de autodisciplina y de un código preciso de comportamiento, hace que dichas actividades resulten muy atractivas para la naturaleza particularmente entusiasta y generosa de la juventud.
La preocupación por los valores cristianos fue un aspecto esencial del programa original del movimiento scout elaborado por Baden Powell. Es precisamente esta apertura a la dimensión religiosa de la vida lo que da consistencia y dirección a los valores humanos y éticos que el movimiento procura transmitir, de los cuales los líderes de los Scouts y las guías están Ilamados a ser testigos ejemplares.
Es verdad que la Iglesia ve con especial interés el bienestar de los Scouts y guías católicos, básicamente a través de la actividad de la Conferencia católica internacional. Pero quisiera garantizaros que ella siente, además, una gran estima por todo el movimiento de los Scouts, y está segura de que la cooperación y el intercambio entre todas sus organizaciones es importante para un ulterior fortalecimiento y para el éxito del movimiento como experiencia educativa válida Queridos amigos, os renuevo mis sentimientos de aprecio y aliento.
Vosotros y los miembros de vuestro movimiento podéis estar orgullosos de las grandes tradiciones sobre la perfección personal y la abnegación en el servicio a Dios y al prójimo que habéis heredado.
Invoco la bendición de Dios sobre vosotros cuando os esforzáis por estudiar los numerosos problemas que hoy se presentan a vuestra organización y por afrontar el desafío de conservar los elevados ideales del movimiento scout.
Juan Pablo II