Mañana comienza el Campo-Scout 2018, el vigesimocuarto de nuestra historia, en la localidad cacereña de Pasarón de la Vera.

Vivimos épocas difíciles para los niños y jóvenes, expuestos a todo tipo de contrarreferentes que pueden hacer de ellos adultos problemáticos. Por eso, desde el escultismo queremos seguir ofreciendo, muy especialmente, en nuestros campamentos de verano, sencillas recetas educativas para formar personas fuertes, alegres y optimistas.

1) Una vida austera. Dormir en el suelo, comer lo que haya sin remilgos ni caprichos…
2) Un horario estricto, en el que el orden de cada día nos permite hacer de todo, sin que el ocio lleve al aburrimiento (según los psicólogos, la principal causa de depresión infantil). El orden es la clave de la felicidad.
3) Un vocabulario limpio, sin dobles intenciones, sin palabrotas, sin voces… un reflejo de lo que debe ser una persona educada para saber estar en todas las circunstancias de su vida.
4) Un tiempo para la superación: juegos, rutas, pruebas y actividades que te enfrentarán a tus miedos, te exigirán reflejos y mente despierta y enseñarán a convivir con la derrota y el triunfo.
5) Una convivencia auténtica, en la que, a veces hay que ceder para que el otro esté a gusto y, mediante el trabajo en equipo, ampliemos nuestras relaciones y nos conozcamos mejor a nosotros mismos.

Un campamento es más que un entretenimiento estival: Supone una verdadera inmersión en los valores que ayudarán a la formación integral de estos niños… y con el cariño, dedicación y tiempo de voluntarios.