Los días 20, 21 y 22 de abril se ha celebrado en Portugal la actividad Pontes para a Amizade/Puentes para la Amistad, que periódicamente organizan los Grupos Scouts 16 de Carcavelos y Sant Yago, dos de los Grupos más representativos del escultismo en Portugal y España, respectivamente.

Durante los dos días de la actividad, ambos grupos hemos estrechado los lazos scouts que nos unen y hemos compartido diferentes técnicas y modos de hacer las cosas, todo ello en un fantástico clima de coordinación, afinidad, respeto a los horarios y los estilos de cada uno y mucha, mucha diversión. La acampada ha estado trufada de juegos, animaciones, bromas y gritos genuinamente scouts.

la actividad se ha realizado en el Centro Escultista del Oeste, propiedad del CNE (Corpo Nacional de Escutas, Escultismo Católico Portugués), un fantástico lugar de acampada con cuatro subcampos homenaje a las cuatro primeras patrullas (Lobo, Toro, Chorlito y Cuervo) y un quinto que lleva por nombre Baden-Powell.

El viernes se adelantó Sant Yago a la actividad y llegó de noche bajo una intensa tormenta, símbolo de las dificultades que debemos vencer los scouts en la vida. A la mañana siguiente, a las 9:30 horas llegó el Grupo hermano de Carcavelos y bajo la lluvia, comenzaron sin miedo las primeras actividades, que duraron todo el día: juegos, construcciones, taller de catapultas, incluso una ruta hacia la playa cercana que permitió a muchos niños y jóvenes jugar en la playa.

La velada nocturna, con danzas tradicionales scouts puso fin a las actividades diarias. Por parte de nuestro Grupo, realizamos una bella muestra de folclore típico español (Sevillanas, Jota  y, por supuesto, el Redoble, jota típica cacereña). Esa noche, incluso los monitores de ambos Grupos jugaron hasta altas horas de la noche a divertidos juegos scouts de astucia.

El domingo por la mañana, tras dos horas de actividades de servicio al campamento, un gran juego de Grupos puso fin a las actividades. La ceremonia de despedida, tras el almuerzo, que incluyó la promesa de dos nuevos lobatos, concluyó con el grito oficial de la acampada:

¡Sin fronteras!, ¡Sin muros!

¡Juntos somos duros!

Como recuerdo de la acampada, se entregó a todos los participantes una insignia para lucir en la camisa scout durante los próximos meses. Nos vamos todos con un gran sabor de boca de esta actividad de convivencia que acerca más el escultismo de ambos países.